Translate

viernes, 4 de junio de 2010

LA DERROTA DE MOCKUS


Arq. Vicente Vargas Ludeña                                                                                                                 
Todos los países de América Latina están condenados por la incertidumbre, ninguno tiene una ruta franca por donde llegar a una meta de desarrollo y progreso; Brasil se encopeta entre las diez economías del planeta, sin embargo, también, eso es relativo. Pero, el país que está marcado por el destino fatal de la sangre y la violencia: es Colombia. El disfrazado antagonismo ideológico entre liberales y conservadores, es el motor principal para el posicionamiento de las elites en el poder desde los tiempos del Coronel Aureliano Buendía, para ser macondianos. Ningún país de esta vecindad hemisférica ha sido gobernado por una clase social, que no hayan sido las oligarquías nacionales; y Colombia es, con preeminencia, el país mas recalcitrantemente conservador y reaccionario; aunque en sus entrañas este poblado de insurgencia de desconsuelo y soledad. He ahí, la interminable lista de fuerzas rebeldes y grupos fuera de la ley que en nombre de una reivindicación social unos, y delincuencial los otros se sacian de las sobras que logran rapiñar al stablishement social, político y económico.
La derrota de Antanas Mockus se inscribe en los lineamientos señalados anteriormente puede ponderarse varias hipótesis sobre la mesa para que explique someramente los resultados de la reciente elección Presidencial en Colombia. La primera, sería el carácter ultra conservador de esa sociedad que se apuntaron por el candidato Santos, quién les a garantizado mantener los privilegios, a esa gran burguesía, a sangre y fuego. También seguirán beneficiándose en esa estructura política montada por Uribe, la narco-violencia y todas las formas delictivas del Estado hasta ahora comprobadas. La segunda conjetura de esa abismal diferencia de votos, entre Santos y Mockus sería el gran poder de organización desde el Estado de la campaña electoral y toda la parafernalia de prácticas licitas e ilícitas que pudieron haber usado los sucesores de Uribe, para alcanzar cubrir todo el territorio nacional. Y, por último lo insólito y los mas técnicamente montado para legitimar un proceso que le falló al predestinado de la historia colombiana, llamado Álvaro Uribe; apenas se inicia la designación de los candidatos, Santos reinaba solitario en ese universo electoral; aparece Mockus y todo se trastoca, las empresas encuestadoras y los aurúspices como yo, ubicamos en el firmamento estelar de los candidatos a Mockus, como el triunfante de la primera y segunda vuelta electoral. Que yo me haya equivocado es justificable, al fin y al cabo partía de presupuestos pre-existente en América Latina y en los mismos Estados Unido con el triunfo de Obama al cual me había anticipado a ese triunfo. Pero lo inexplicable aquí y lo sospechoso, es como unificaron en concierto los poderes mediáticos y los poderes facticos, para deformar y corromper las matemáticas de las grandes empresas encuestadoras; exhibiéndose ellas, como siempre lo han hecho, como portadoras del pensamiento y resultado único. Además se debe señalar, que Santos frente a los titulares diarios que la gran prensa exhibía sin pudor encuestas chimbas, adopta una postura y estrategias diferentes en la campaña y se vuelve más agresivo, más falso… más infame para su contrincante; y recurre a la contratación de un experto venezolano en campañas electorales canallas; esto contribuyo al debilitamiento de Mockus, e hizo cambiar el espectro electoral.
Que Colombia es una sociedad compleja y desconcertante, no cabe la menor duda. Lo sucedido en esta campaña electoral y el triunfo del candidato Manuel Santos predice lo que le espera esa nación y a sus vecinos. La dupleta Uribe- Santos convirtió a Colombia en el Portaviones militar de los Estados Unidos para futuras agresiones de toda índole, en el Caribe y América del Sur.

No hay comentarios:

Publicar un comentario