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domingo, 27 de noviembre de 2011

CRISIS DE LA CIVILIZACIÓN

Arq. Vicente Vargas Ludeña
Existe cierto paralelismo en la trayectoria histórica entre el cristianismo cerril y el capitalismo salvaje contemporáneo, en tanto estructuras ideológicas en las vecindades del poder político. Religión y política son elementos inseparables del poder, -“Todo hombre que intente ser bueno todo el tiempo terminará arruinado entre la gran cantidad de hombres que no lo son”, N. Maquiavelo-; para modificar aquello se requiere: poder. Para difundir su credo y poder, en el cristianismo surgió de una jerarquía, unos manuales, jamás escritos, llamados: Antiguo y Nuevo Testamentos. De aquí nacen, a su vez, los predicadores de la fe: los evangelistas, que tampoco nadie los conoció. La creación de la Iglesia católica es obra de la degradación de las culturas antiguas más insignes de la humanidad: la greco-latina. Emergió la Institución católica, y se irguió como Estado para ejercer el poder necesario sobre la sociedad. Disputaron esos centros, el Vaticano y Avignon, triunfó el primero como sede Papal. Sin embargo, los sabios y príncipes de la iglesia, indistintamente se reunían en conclaves para decidir el destino divino de la humanidad; el curso que debía seguir la evangelización con toda su parafernalia teológica de la tierra, el cielo y el infierno, incluido todo lo inmaterial, invisible y metafísico que pueda comprender o imaginar el resignado peregrino. Como todo lo que el hombre crea tiene fundamentalmente una base material, la explotación del miedo y la incertidumbre existencial del ser, fue la clave para la reproducción del capital y la riqueza que administrará la Iglesia en el futuro, tal cual lo hace el mercado financiero actual a través de La Doctrina del Shock, (Naomi Klein) –hablaremos mas delante de esto-. El pulpito, la sacristía, el altar, el atrio de la iglesia, el baptisterio, el convento; en fin, todo espacio era propicio para ofrecer los derivados financieros que iban creando en la medida que inventaban cada vez otros misterios que nadie comprendería, pero que asustaban a la gente, adquiriendo diferentes denominaciones: diezmos, primicias, sacramentos, indulgencias, herencias, incluidos bienes y servicios que ofertaban; y que todos debían comprar, tributar o hipotecar en función de la salvación celestial, independiente de lo crápula que haya sido esa vida. Toda una Bolsa de Valores espirituales regulados por el mercado del alma. O, por el alma del mercado, como se quiera apreciar.
La paradoja entre el cristianismo teológico aberrante y el capitalismo salvaje, es que, si bien son creaciones humanas, tienen el aura metafísica, de la confianza emprendedora en el mercado financiero y el miedo en la religión. Son entelequias que se mueven en un mundo suprarracional –irracional-, etéreo, incomprensible para cualquier persona medianamente informada. Los creadores de ese mundo de ficción, están plenamente convencidos que la realidad material se vuelve intangible, irrevocable e irreductible al conjuro del dinero y la riqueza. ¿Cómo explicar en ese universo enteletico de la teología y el mercado financiero global, la búsqueda de la felicidad en el más allá, el uno; y el otro, en el consumo en el más acá?
La ideología convertida en sublime objeto, parafraseando a Slavoj Zizek. Marx ya lo decía: “ellos no saben lo que hacen, pero lo hacen”, el falso reconocimiento de sus propios presupuestos, una distancia, una divergencia entre la llamada realidad social y nuestra representación distorsionada, nuestra falsa conciencia de ella. Pero el modo de funcionamiento de la ideología es cínico. Es lo que hacen, el Vaticano y Wall Street, están al tanto de la máscara y de la realidad social; “ellos saben muy bien lo que hacen, pero aun así lo hacen”. La razón cínica ya no es ingenua, como a veces aparece, sino una paradoja de una falsa conciencia ilustrada: uno sabe de sobra la falsedad, está muy al tanto de que hay un interés particular oculto, pero aun así, no renuncia a ella: se vende y compra ilusiones. He ahí, la perversidad de la crisis planetaria.
La teoría de la crisis cíclica del capitalismo, experimentada, vivida y sufrida por las sociedades en los actuales momentos, nuevamente, nos convoca a testimoniarla y a reflexionar. Las dos guerras mundiales del Siglo pasado, fueron resultado de ese corsi e ricorsi del sistema. Cada una hizo lo suyo, la muerte y el sufrimiento fueron su denominador; también surgió, un nuevo mapa geográfico global, y con resignación la humanidad siguió adelante en su camino. La dialéctica de la sociedad y el complejo mundo hegeliano de las contradicciones, advertidas por Lenin, especialmente, nos alertan de la próxima conflagración mundial que está por venir. Eventos bélicos de esas magnitudes incuban próximos escenarios de agresión, la guerra fría por ejemplo, inmediatamente se apaga el último fogonazo del cañón; pero, la cercanía del desastre de la guerra no ha estado tan a la mano, como en los últimos diez años. ¡Las razones! Todos las conocemos desde la periferia: crisis económica, política, social, medioambiental y otras de naturaleza geoestratégicas. Además, la guerra es consubstancial en los humanos. La onda expansiva de las crisis, señaladas antes, y las amenazas de una tercera conflagración que vive Europa, Medio Oriente y Estados Unidos, por el momento nos llega a través de los medios, ya llegará el coletazo a nuestros hogares, a pesar que, América Latina ha cambiado su mirada hacia el Sur y eso le permite recibir nuevas brisas y mirar otro paisaje. No es de fácil digestión por la sociedad en general, la urdimbre perversa que se ha tejido en su seno; inclusive en los epicentros de la catástrofe, no fue perceptible oportunamente, sino hasta que los muros del silencio se rompieron, el abandono e incertidumbre de los pueblos, juventudes desgarradas de su existencia, se enteraron que no tenían trabajo, casa, futuro… Habían dejado de tener Patria que los cobije. Grecia, España, Irlanda, para mencionar unos, son lóbregos ejemplos.
La dinámica del capitalismo es vertiginosa, arrolladora, civilizadora; pero a la vez depredadora de la naturaleza y del hombre. En cada estadio de su desarrollo entraña una contradicción destructora. La riqueza creada por el capital y el trabajo no fue suficiente para los grupos corporativos que emergieron después de la Segunda Guerra Mundial. El dinero adquirió autonomía, se aisló de la razón fundamental que lo crea, el intercambio y el trabajo, luego, se refunde en estructuras económicas, financieras y politicas, donde reinará cual Dios omnipresente y omnipotente en el ares del consumo. En el universo económico y financiero, el dinero que conocemos, metálico y billetes, se metaboliza, en solo papeles: cheques, acciones, bonos, tarjetas y demás derivados; hasta transformarse por la codicia, en solo, papeles basura, que terminan intoxicando a la humanidad. El parangón de la religión y el neoliberalismo es unívoco: crear mundos suprarracioneles –o irracionales, para el caso es igual- para ejercer su dominio imperial.
El capitalismo alcanzó su máximo grado de salvajismo en las academias. Específicamente en la Facultad de Economía de la Universidad de Chicago, liderada por una inteligencia privilegiada: Milton Friedman. Parece paradójico ¡Inteligencia, Academia, Universidad! ¡Salvaje!. En mi opinión, el mayor error – escribió Friedman a Pinochet en 1975 - consiste en creer que es posible hacer el bien con el dinero de los demás”. Esta es la clave, del pensamiento del Premio Nobel de Economía, “los demás” es el Estado. El Estado del bienestar –New Deal- que había promovido Franklin D. Roosevelt para salir de la Gran Depresión de los años treinta resultaba obsoleto, inicuo, y opuesto a los intereses de los nuevos ricos -dígase manada de lobos- que estaban a la espera que el pastor suelte las ovejas. La educación pública, el salario mínimo, la seguridad social entre otros logros del Estado del bienestar, constituían una herejía socialista. El fundamentalismo en la más preclara inteligencia. Todo lo que tiene sabor a dinero en la sociedad, es un derecho inmanente a los sujetos corporativos.
“La doctrina del Shock” – El auge de capitalismo del desastre - de Naomi Klein, es una monumental obra de critica económica y política, principalmente. Escritora canadiense que recorre el mundo testimoniando los estragos de las crisis de la civilización; con un impresionante equipo de especialistas ponen al alcance toda una visión del desastre. “En este libro –dice N. Klein- es un desafío contra la afirmación más apreciada y esencial de la historia oficial: que el triunfo del capitalismo nace de la libertad, que el libre mercado desregulado va de la mano de la democracia. En lugar de eso, demostraré que esta forma fundamentalista del capitalismo ha surgido en un brutal parto cuyas comadronas han sido la violencia y la coerción, infligidas en el cuerpo político colectivo así como en innumerables cuerpos individuales. La historia del libre mercado contemporáneo –el auge del corporativismo, en realidad- ha sido escrita con letras de shock.”
M. Friedman busca la aplicación de sus teorías, pero estas solo pueden aplicarse en el cuerpo social; lamentablemente, no es, como en las ciencias naturales: en los objetos. Es para el cuerpo social y en estado de shock que está preparada la receta. “Solo una crisis – real o percibida - da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes, para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”. La Escuela de Chicago crea todo un nuevo y solido pensamiento alrededor del liberalismo clásico, “dejar hacer, dejar pasar”, que hasta la época, había tenido vigencia y éxito para el desarrollo del capitalismo. Radicaliza el papel del sector privado en el juego del mercado y se vuelve contrarrevolucionario contra el Estado keynesiano del New Deal y otros Estados desarrollistas, especialmente en América Latina, que venían construyendo un relativo bienestar para sus pueblos. El objetivo era –sigue siendo en algunos Países desmantelar al Estado precautelador del bienestar de su sociedad, y convertirlo, en nada mas, que gendarme y guardián de los nuevos ricos que surgían a su amparo. Los teóricos e ideólogos del nuevo liberalismo, ahora llamado “neoliberalismo”, diseñaron un manual del libre mercado que se aplicaría en el mundo entero, junto al cual iban constituyéndose estructuras ideológicas, culturales, de consumo, políticas etc.; que apuntalarían al sistema y le darían el rostro de la nueva humanidad, y “El Fin de la Historia y el último hombre” según F. Fukuyama, entre otros intelectuales de ultimo cuño que nacían en prestigiosas Universidades de los Estados Unidos.
En Ecuador estuvimos flagelados mucho tiempo, por grupos económicos y poderes fácticos que buscaban desmantelar al Estado; si no lograron su objetivo total, si alcanzaron traumatizar la economía y la sociedad, agudizando la pobreza y la emigración. El proyecto de desnacionalización del País que buscaban las oligarquías privatizadoras, alcanzó sus objetivos con la dolarización; su hada madrina, fue una perfumada dama de bárbica figura y vilcavánica edad –en la farándula politiquera la llaman la Barbie de Vilcabamba-. Este personaje tenía un enorme poder ubicuo y mediático: la televisión, los periódicos, las Cámaras de la Producción, las calles con sus crespones negros, las academias y rutilante estrella empresarial latinoamericana; hoy su ausencia, es un gran bálsamo para la sociedad ecuatoriana. En fin, las oligarquías se habían transformado en verdaderos gobiernos paralelos, su agenda económica y política era impuesta sobre gobiernos títeres que caían sucesivamente. El pueblo en busca de su propio destino, echó una mirada atrás y dijo. Basta. El Ecuador en la actualidad, marcha con firmeza en pos de su identidad y reconocimiento de sus capacidades, desde hace cinco años.
Entre los postulados primordiales del neoliberalismo consta que los gobiernos deben eliminar todas las regulaciones y reglamentos que dificulten la acumulación de beneficios. Deben vender todo activo que posean y que pudiera ser operado por una empresa y dar beneficios. Deben recortar drásticamente los fondos asignados a programas sociales. Los impuestos si deberían existir, deben ser bajos, ricos y pobres debían pagar la misma tasa fija. Las empresas debían vender sus productos en cualquier parte del mundo y los gobiernos no deberían hacer el menor esfuerzo por proteger a las industrias o propietarios locales. Los famosos Tratados de Libre Comercio TLC, que tanto aspiran las transnacionales y los grupos locales, deben suscribirse sin restricciones entre los Países. La fuerza de trabajo y su valor debe regularlo el mercado, no debe existir ningún salario básico. Privatizar la sanidad, la educación, las pensiones, el correo; es decir todos aquello que requiere la economía de escala y reporte utilidades de rápido enriquecimiento. El mercado se encargará de armonizar esa dinámica de fuerzas de distinto origen y tensión, él manejará cual Poseidón, las embravecidas aguas de la mar océana, volverlas calmas y transparentes para que la vida se reproduzca infinitamente Con este menú en la mesa, había que esperar, donde aplicarlo por medio de la Doctrina del Shock; esto podría ser por fuerzas endógenas, golpes de Estado, o invasiones militares como Irak.
El 11 de septiembre de 1973, es el fin de un gobierno que pretendía construir un Estado socialista por la vía pacífica, era el Presidente de Chile, Salvador Allende, el que ofrendaría su vida en aquel sueño. El asalto encabezado por Pinochet y los militares fue frutal, demoledor, no había contemplaciones de ninguna clase, la consigna: hacer tabla rasa del País. No fue un golpe de Estado, fue una guerra contra un enemigo casi invisible; sus efectos fueron tan reales como cualquier guerra civil o invasión extranjera: superaron los 3.200 ejecutados o desaparecidos, 80.000 encarcelados y 200.000 huyeron del país. Había un guión ya trazado por el imperio: escarmiento, terror, no dejar sillares en pie que permitan reconstruir el viejo Estado, ellos tenían uno ya diseñado. La Escuela de Chicago, a través de una nación Latino Americana, ofrecía al mundo un nuevo modelo de sociedad. El 12 del mismo mes y año, los generales complotados, miembros del nuevo gobierno, tenían ya sobre la mesa del Gabinete, el Plan Económico que abriría como por encanto la alborada de otro amanecer. Periodistas que cubrían los sucesos, no se explicaban ¿De dónde salió y quién había elaborado semejante texto bíblico? Para distinguirlo lo llamaron ladrillo. Chile se convertía en la primera nación del globo en abrazar el neoliberalismo y Pinochet en su mascarón de proa. Eduardo Galeano certera y ácidamente, dice: “Las teorías de Milton Friedman le dieron el Premio Nobel; a Chile le dieron el general Pinochet”. El modelo se convirtió en referente de desarrollo, modernidad, riqueza etc.; oligarquías de otros países peregrinaban para admirar, el milagro económico que había nacido de un shock brutal y que se lo mantenía a sangre y fuego. Es más, en cada país, grupos oligárquicos soñaban con un Pinochet en casa, “para que ponga las cosas en orden”. Cuarenta años después, el milagro se ha convertido en pesadilla, las fisuras del sistema amenazan con estadísticas, más bien, de espanto: inequidad, abismal desigualdad, pobreza, carestía de la vida, educación privilegiada, sociedad lastimada por cicatrices sin sanar. Claro está, también tiene otros rostros: barrios exclusivos, clubes exclusivos y ricos del primer mundo. Por último, como diría Mario Benedetti, “los canallas viven mucho, pero algún día se mueren”; el General, después de no ser útil para el sistema, pasó a ser un convicto internacional y prontuariado senil; y en su país, debió recurrir a la minusvalía física y mental, para no morir en la cárcel.
El modelo funciona para sus panegiristas, es urgente reproducirlo; América Latina sigue siendo el laboratorio. En Bolivia (1985) las condiciones son propicias: desfile de dictadores militares, inflación sideral, pobreza generalizada, narcotráfico, devaluaciones sistemáticas, emigración descontrolada; un verdadero cáncer, merecedor de la terapia del shock. Los Chicago Boys estaban al acecho para entrar en acción. En el gobierno de un presidente progresista, Víctor Paz Estenssoro se aplicó el Plan neoliberal, redactado en la sala de la mansión de un magnate boliviano educado desde la niñez en los Estados Unidos, cuyo español tenía un fuerte acento gringo: Gonzalo Sánchez de Lozada. La historia es conocida del fin del modelo y su padrino Sánchez de Lozada. Naomi Klein señala que “el shock económico funciona con acuerdo a una teoría similar: la premisa es que las personas pueden desarrollar respuestas a los cambios graduales –un recorte en un programa sanitario por aquí o un acuerdo comercial por allá- pero si los que se les viene encima son decenas de cambios desde todas las direcciones y al mismo tiempo, lo que les invade es una sensación de inutilidad y la población acaba por cansarse y ablandarse”. Fenómeno que sucedió en Ecuador, cuando el Titanic se hundió –metáfora usada para prevenir los efectos del shock-: quiebra bancaria, congelación y salvataje bancario, devaluación coronada con la dolarización, y un paquete de privatizaciones por venir. El pueblo no sabía por dónde correr, a quién recurrir, unos murieron, otros emigraron y los demás nos resignamos.
El mundo se plagó de esta epidemia provocando desastres desgarradores y cruentos, de una parte, porque también hay beneficiarios: los nuevos ricos y sus inmensas fortunas; la revista Forbes cada vez tiene más páginas, por la larga lista de mil millonarios. Así mismo la nomina de Países que se sometieron a la terapia de Shock, es abundante: Argentina, Rusia, Polonia, los Cuatro Tigres Asiáticos, México, Brasil…; cada cual con sus peculiaridades, pero el tratamiento, el mismo. Hoy, Europa y los Estados Unidos, exigen radicalizar la terapia, están quebrados e insolventes. En el viejo continente los pueblos ya no eligen a sus mandatarios, los designan los banqueros y el mercado financiero. Tampoco las elecciones son la cura, son placebos; en La Puerta del Sol en Madrid, un cartel con espontánea sabiduría decía; “Si votas igual, te jodes igual”. El sistema esta herido de muerte. La indignación de los indignados globales no es suficiente para detener el colapso de sus vidas.
Pero el país insignia del auge del capitalismo del desastre es Irak. Otra fatídica fecha de otoños sombríos, fue el 9-11-2001. La economía del imperio –se denomina así, al conjunto de naciones altamente desarrolladas que están coaligadas económica y militarmente en afán de dominación y sometimiento a otros países- se encuentra en el fondo del desastre. Estados Unidos es el gendarme del imperio dada su panoplia y presupuestos militares descomunales; armas que no son de disuasión, son de agresión; además, en cada aventura bélica, se lleva siempre la parte del león. En consecuencia toma la iniciativa de agredir a los pueblos en el corazón del mundo árabe y del petróleo. Para tener una justificación inapelable frente a la comunidad mundial, se auto agrede de la forma más infernal y traumática, para que no quede duda, para, lo que sucede en vivo y en directo, supere lo imaginable, monta un complot con aviones estrellándose en las Torres Gemelas del World Trade Center de New York. Acusó del atentado, al terrorismo mundial, e inició la cruzada de la libertad duradera. Afganistán es la primera presa, continúa con Irak, desconociéndose, hasta ahora, donde terminará; mientras Libia ya cayó, y en capilla están Siria e Irán. G. W. Bush fletó a su misión de justicia infinita, aviones, barcos y soldados; los mercaderes llevaron Planes económicos, expertos privatizadores, mercenarios, profesionales especialistas y demás parafernalias para quedarse para siempre. La agresión externa es el mejor momento para la terapia de shock, nadie puede negarse que le quiten un dictador de gobernante, nadie se puede negar a recibir una democracia, una libertad, una coca cola, una bigmac, una pizza, un estilo de vida completo. No se puede ser tan desagradecido por tanto desvelo. Todo aquello, era parte del equipaje que llevaban los invasores. Después de destruir, era preciso reconstruir; el negocio es redondo, todo es carne: armas, petróleo y negociar lo que cualquier pueblo medianamente civilizado usa para sobrevivir, incluido el agua. En Irak no hubo ni una sola función gubernamental que se considerase tan decisiva como para no dejarla en manos de un contratista. Absolutamente todo se privatizó, tanto las acciones militares como en la reconstrucción física, política e ideológica. Hasta le democracia fue objeto de negocio; llevaron un grupo poderoso de mormones de Houston para que realice captaciones vocacionales y los saque de sus cerrazónicos principios islámicos. Las compañías contratistas americanas, no compraron ni el cemento local para las construcciones, los materiales venían de fuera, por que todo tenía el tufo del Estado. La doctrina del shock recetada por M.Friedman y ejecutada por Bush, ha provocado hasta el momento, según estudios confiables 650.000 muertos, 2.000.000 de personas desplazadas, el País destrozado y la sociedad desconcertada sin esperanza. La cruzada de la Escuela de Chicago que surgió con el propósito de desmantelar el Estado del bienestar, por fin había alcanzado la cima.
Consecuentemente, si en el pasado nos era imposible comprender la actitud demencial de Hitler, ahora, creo que nos será más fácil. La lectura de “La doctrina del Shock” de Naomi Klein, debe ser un texto de estudio en las Escuelas de Ciencias Económicas y Políticas.
¡COMO DETENER A LA BETIA!
Entre la demencia y la razón, media el objetivo. La demencia está plagada por el delirio y el perpetuo caos que produce su fin. La razón construye con esfuerzo y tesón, armonía y vida. La pesadilla kafakiana y demencial que el imperio ha creado y puesto en práctica global, desconcierta y aterra. Como Josef K... en El Proceso, van ejecutando previo escarnio, a gobernantes cuyo sino fatal fue juzgado y sentenciado en los tabernáculos imperiales. En los Balcanes, Milosevic; en Irak, Sadam Hussein; en Libia, Gadafi; y camino al cadalso llevan en próximos espectáculos mortales, a Bashar Al Assad en Siria y Ahmanideyad en Irán. La lista de procesados, también llegará por nuestros mares. El destino fatal de los pueblos está diseñado ya. No existe fuerza ni razón para detenerlo.

martes, 6 de septiembre de 2011

DOSSIER

VICENTE VARGAS LUDEÑA                                                                                   25 Marzo 2010
Una parte de la historia de la humanidad esta escrita con sangre; la otra, con esperanzas. Los momentos de paz, son el reposo del guerrero para su jubilación; los otros, son el alistamiento para nuevas guerras con otras armas y otros reclutas. En algunos lugares de la tierra, todavía humean los escombros de la guerra ganada o perdida; y ya destellan en el firmamento bombas, cohetes, misiles… en otra geografía planetaria.
Hace apenas setentas años, el mundo decidió masacrarse recíprocamente en nombre de mil razones esgrimidas, y ninguna llena de razón; peor de humanismo o altruismo. Por ejemplo: ¿Qué justificación racional pudo caber en el holocausto judío, o en la calcinación fulminante de 250.000 japoneses en Hiroshima y Nagasaki (1945), con las bombas atómicas lanzadas en el Japón, por los EE.UU.?
Solo estos dos actos demenciales deberán condenar de vergüenza y oprobio para toda la vida a sus autores y a las generaciones que devinieron ser la conciencia de la humanidad. Pero nada de eso sucede; no hay vergüenza, arrepentimiento; y cada aniversario las victimas, solo recuerdan el horror; mientras los soñadores y creadores de los imperios, planean nuevas formas de guerra y masacre. Sabido es que, en la post-modernidad, las guerras son impersonales y virtuales, porque uno de los combatientes, el agresor principalmente, no busca la lucha cuerpo a cuerpo ni ocupar territorio alguno del enemigo. Son guerras sin héroes, no existe el divino Aquiles, el divino Héctor; son combates de destrucción y aniquilamiento, nadie se lleva la gloria. Se llevan el mercado. Pulsar un botón a 5.000 Km. de distancia para que un Predator, pájaro robótico, pueda destruir los bienes y matar la vida, no tiene mas merito que el sargento, cabeza del pelotón de fusilamiento frente a los condenados al pie del paredón.
Las batallas en la actualidad no se dan entre Estados: son guerras entre integrismos facciosos de toda naturaleza, promovidos y financiados por las grandes corporaciones que buscan y pelean el mercado, entre fanáticos de toda laya y mercenarios, también, de todo pelambre; desde los que matan -a veces también mueren- por dinero metálico. Aquí no se rinde cuentas a nadie, no hay honores militares ni cañonazos de salvas. Hasta los inmigrantes del tercer mundo que mueren en alguna emboscada, lo hacen a cambio de un estatuto de naturalización; igualmente, los cadáveres son devueltos tristemente a sus países de origen. No son hijos de esa Patria que los sedujo.
La Guerrea de los Tres Billones de Dólares”, se titula el libro del premio Nobel de economía Joseph E. Stiglitz y tiene la siguiente dedicatoria: “Este libro esta dedicado a aquellos que han muerto en Irak y Afganistán, así como los que continúan allí arriesgando sus vidas. También esta dedicado a los veteranos de guerra que han vuelto y en particular aquellos que han sufrido una discapacidad. Estamos agradecidos por sus sacrificios; merecen todos los cuidados que podamos ofrecerles.” Este talentoso profesional, para unos, el más crítico del sistema neoliberal, si se anda por las ramas, cuando de categorizar el genocidio de EE.UU. en Irak y Afganistán, se trata. Stiglitz habla de una guerra que nos es tal. Donde esta el Estado contra el se cual lucha, que Patria es la enemiga; que protocolos internacionales norman esa guerra. Esos actos son pura agresión, aquello es una invasión sobre todos los convenios de las Naciones Unidas ¡O acaso la agresión a Panamá, a Granada fue una declaración de guerra! Que quede de una vez por todas conceptualizado los actos de invasión de los EE. UU. en el Medio Oriente: fueron y siguen siendo una vil agresión genocida a los pueblos de Irak y Afganistán. Decapitar a sus gobiernos no son actos de guerra, son crímenes vulgares. El modelo de democracia, libertad y justicia, cual cruzados emprenden en el planeta, tienen los mismos ingredientes inquisidores que el cristianismo medieval practicó: sectarismo, rapiña, expandir su mercado y tener el monopolio de las rutas. En nombre de Dios, decían los Templarios; en nombre de la democracia y el mercado, dice el imperio.
La dedicatoria de Stiglitz, expresa con todo rigor el heroísmo y sacrificio de sus soldados allá en el campo de batalla, consecuentemente invoca la solidaridad también, para los que regresan a casa, reclama atención y justicia. Pero su libro no se limita a analizar la agresión; sino, y es la esencia del texto, contabilizar los tres billones de dólares que hasta ahora el cuesta al pueblo norteamericano. Más adelante se lamenta el desperdicio de semejante cantidad de dinero en una guerra sin costo-beneficio. ¡Que es una torpeza! No cabe duda. El país antes de Bush, era rico y prospero; todo ese dinero se lo pudo aprovechar en un sostenido crecimiento; e incluso podría haberse ayudado a otras naciones pobres; a pesar que este, tiene aún cuentas pendientes con su propio pueblo, con el derecho universal a la salud; considerada la mas abyecta en el mundo desarrollado. La verdadera connotación que el Nóbel le asigna a su libro, es contable: EE.UU. ha sacrificado el costo de oportunidad. Nada más. El país tiene una carga pesada, no solo con el servicio social del Estado, que fue desmantelado con el neoliberalismo en los tiempos de Ronald Reagan; sino que arrastra el lastre de los servicios sociales varios, a los combatientes en diferentes conflictos armados que el País ha invadido; de los cuales son pensionistas, minusvalidos, enfermos de costosos tratamientos, etc. Es un círculo vicioso, cada vez aumenta la población de veteranos de los conflictos armados. Solo para ilustrar, detallo algunos rasgos de lo que significa aquello. En EE. UU., viven 24 millones de veteranos, de los cuales aproximadamente 3.5 millones (y sus descendientes) reciben compensaciones por discapacidad a veteranos de guerras pasadas. En Irak y Afganistán el número de heridos o lesionados que han sobrevivido no tiene precedentes. En los combates de Corea y Vietnam, el número de heridos por muerto fue de 2.6 y 2.8 respectivamente. Durante la I y la II guerras mundiales se produjeron 1.8 y 1.6 soldados heridos por cada muerte, respectivamente. En los actuales conflictos armados, la relación es de 7 a 1; el mayor de la historia de EE. UU. Si a eso se añade lesiones por otras causas, no en combate, esta sube a 15 por cada muerte. Lo curioso de estas estadísticas, es que, ninguna de ellas, ni lesiones ni muertes son en su frontera, ni en su territorio. Para el Nóbel Stiglitz, la aventura militar de Bush en el Oriente Cercano, es reprochable no solo desde el punto de vista de las coartadas creadas para la agresión, como, la existencia de armas de destrucción masiva en Irak y del santuario terrorista de Afganistán, sino, y fundamentalmente por no haber dado los resultados apetecidos. No condena por ser una agresión genocida, imperialista, ilegal y fuera de todo principio moral; simplemente lamenta el costo económico. Más aún, frente al actual fracaso militar y financiero, recomienda un listado de reformas para futuras agresiones, de tal manera que no se encuentre en la situación de colapso de su seguridad social ni de su economía como sucede actualmente, 18 son en total: de tipo jurídico, administrativo y económico.
El terrorismo y todas las formas de lucha se han incrementado, hasta convertirlas en infiernos a esas naciones en muchos aspectos, superiores a conflictos armados como la Segunda Guerra Mundial o la invasión a Vietnam o Corea. La débil Institucionalidad jurídico- política de esos Estados ha estallado, hasta convertirse en anarquía: en Estados fallidos. El control del precio y suministro del petróleo, tampoco fue sometido a sus dictados; las transnacionales del petróleo son cefalópodos con sus tentáculos en todos los poderes planetarios. La producción y comercialización de heroína esta multiplicada por cien, tal como sucede en Colombia y México, después de la militarización. Se ha fracturado la estructura social de esos pueblos, de por si sectarios y dogmáticos, para renacer odios ancestrales encarnizados, religiosos principalmente, entre clanes, familias y grupos facciosos. Siempre la vida es y será, la razón existencial del hombre y la sociedad, en esos pueblos ya no se distingue el umbral diario entre la vida y la muerte. Cuando Bush apareció en la cubierta de un Portaviones vestido de camouflage, y dijo: “misión cumplida”, después de las invasiones y agresiones genocidas, conmovió los verdaderos cimientos, los pilares de la moral y la ética; y principios de la civilización misma. En el balance universal de este crimen terrorista, han perdido, el agresor y el agredido. El invasor y el invadido. En eso Stiglitz lleva razón; el invasor ha perdido, hasta el momento, tres billones de dólares; miles de muertos, cientos de miles de heridos a todos los cuales se debe indemnizar. (Para ilustrar este costo: 500,000 dólares por muerto, de los cuales 100,000 son, por compensación militar y 400,000 por seguro de vida a la familia; con los discapacitados la cosa es mas complicada y costosa por la perdida de capacidad productiva de los jóvenes y sus familiares que deben cuidar de ellos). La misión cumplida de Bush es una victoria pírrica e inmoral, como ya se dijo. Si en el pasado, EE. UU. se llevaba la parte del león de las ganancias derivadas de la globalización en una proporción desmesurada respecto al tamaño de su economía, en el presente está en la rodada, y no hay, aún, fondo al que llegar. El rencor y el enfado universal provocado por el atropello a los derechos humanos en Guantánamo, Abu Graib y los centros secretos e ilegales de confinamiento y tortura en el mundo, han confirmado el doble rasero para valorar la democracia, libertad y justicia que tanto han predicado. En el resumen de las perdidas, es el mundo, el que ha perdido la fe y confianza en esos valores.
Acaba de ser premiada con todos los Oscares posibles, una película de Kathryn Bigelow, denominada “Detonación Mortal”, en español. En la búsqueda de un discurso narrativo y estético, la creadora del film denota, con el heroísmo propio de Hollywood, unas luchas de comandos norteamericanos en ciudades abandonadas de Irak, sin que jamás se conozca al enemigo. El enemigo es invisible, solo las bombas terroristas son la contraparte de esa lucha, aparentemente inútil. Lo rescatable de la película es el esplendor del miedo de los invasores, la adicción de la guerra para unos dementes; La ansiedad de la huida final para otros y el desconocimiento absoluto de las razones de su presencia en esos países y lugares. Hemos dicho que no existe el enemigo, sino sus efectos: los artefactos explosivos y las bombas-humanas; por otro lado, tampoco aparece la mano invisible del imperio, que esta a 10.000 Km. de distancia.
Pero, si agresor y agredido han perdido ¿Quién salido ganando? La respuesta es obvia. Las grandes corporaciones: de la industria militar, de servicios –aquí se incluyen las empresas de servicios mercenarios y otras, de propiedad del Vicepresidente de los EE. UU.- las petroleras y los centros del poder financiero especulativo, etc. La teoría de que las guerras son el hidratante para el paciente deshidratado económicamente; no es real en este caso. El desangre económico produce anemia pura. Se terminó el multilateralismo mundial, porque además, en las entrañas de esa contradicción se están engendrando otros imperios. En Asia están emergiendo otros: China es el próximo. La caída del Imperio Romano fue por las mismas causas de hoy: el despliegue militar en el planeta hasta ese momento conocido y dominado era abrumador y terrorífico. Los bárbaros lo devoraron y otros dioses reemplazaron a Júpiter.
TERRORISMO.
Resulta inicuo, como los medios del mundo occidental, los analistas, intelectuales al servicio del sistema no se atreven a cuestionar la epistemología del terrorismo que el imperio elevó a categoría existencial de la especie humana. El miedo provocado por el terror, ha existido desde la edad de los tiempos. Terror en los individuos, causa un cataclismo, una peste, un flagelo y por supuesto la muerte, peor aun si es colectiva. Terror causa en la sociedad y el individuo todo aquello que es imponderable, impredecible, sorpresivo y fundamentalmente incontrolable. Todas las formas de lucha: de dominio, de conquista, de independencia y la guerra misma son una práctica de terrorismo: provocar el miedo en el enemigo a través del terror. En consecuencia el terrorismo es una práctica existencial que explota el miedo en todas sus fibras. ¡Quienes lo han practicado! Todos los que buscan el dominio psicológico y material de los enemigos o facciosos. Algunas religiones practican el terrorismo psicológico con la espada flamígera de lucifer y otras monsergas; y claro, también han practicado el terrorismo del otro; el asesinato y el genocidio: la masacre de 20.000 albigenses capitaneados por el Papa Inocencio III en el año de 1209, retumba todavía en los claustros del Vaticano. La baja edad media esta plagada del terror que despertaba la Iglesia católica en los descreídos o creyentes de otras abusiones. La esclavitud de los negros es, ha sido y será un terrorismo existencial.
El terrorismo más conocido en la historia moderna, es le terrorismo de conquista y dominio: el terrorismo de Estado. El Estado Nazi, el Estado Judío en gestación, los EE.UU.… son entre los principales que lo han practicado y siguen haciéndolo. Los pueblos musulmanes y otras sectas asiáticas han practicado un refinado terrorismo propagando sus creencias. Huntingtong trata de teorizar la vesania del terrorismo musulmán y con ello justificar la guerra terrorista global del imperio con el eufemismo: choque de civilizaciones.
El mundo se despertó el 9-11, a un terrorismo global con la caída de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York. Tanto se ha escrito sobre este acontecimiento, pero jamás se contextualiza, quien o quienes fueron sus autores, quien o quienes fueron el blanco deseado, los verdaderos objetivos del plan; tampoco la capacidad técnica para perpetrarlo. La información planetaria que el gobierno de Bush nos vendió, la conocemos todos: unos terroristas del grupo islámico Al-Qaeda son los autores. Nada más. Esa información debía tragársela, el mundo, sin ningún líquido y sin preguntar; por que así lo disponía el imperio.
Cuando muchas cosas del mundo dejaron de ser tal como eran; han transcurrido 9 años. Ese día, el 9 de septiembre de 2001, murieron alrededor de 3.200 personas. Hoy se estima que pasan del millón de seres humanos que han muerto en las tierras donde se forjo –así nos lo hicieron creer- el origen de la caída de las Torres Gemelas de Nueva York. Pero esos cientos de miles de muertos están al otro lado del planeta: Irak y Afganistán, principalmente. Es decir por una gota de sangre de los míos… De los tuyos correrá ríos. Esa es la consigna, que el imperio diseñó y que el universo debió asumir como propia. Nadie de la “prensa libre e independiente” se ha pronunciado; existen informaciones más banales e intereses más deseados que hacer conocer al mundo alienado. Menos la verdad. Sin embargo después de tanto bozal, de tanto encubrimiento; los medios tecnológicos -Internet básicamente- están permitiendo desmadejar el ovillo urdido con todo el poder mediático, económico y especialmente militar; pasando de la perplejidad y la duda, hasta la lógica convicción que la macabra conflagración terrorista del 9-11, fue obra de los halcones guerreritas e imperialistas de Washington encabezado por el minusválido mental de Bush.
Un periodista en Quito, no tonto, porque los hay y muchos, le repregunto a su entrevistado -de esto hace 2 años- político e intelectual, cuando este le afirmó que el 9-11 no existió tal atentado terrorista; el periodista de marras sorprendido le dijo;”Pero, si el mundo vio en la televisión como dos aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas”. Exactamente, el informador difundía lo que los amos del planeta habían diseñado. Unos aviones de día y con sol se estrellaron, secuestrados por terroristas, contra dos enormes edificios en presencia de pasmados viandantes y de escrutadoras cámaras digitales. Lo demás ya sabemos.
Todos los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, fueron el auto-atentado más audaz, cínico y sanguinario de los tantos que los EE.UU. han perpetrado en el mundo: el magnicidio, el asesinato, sublevaciones de los pueblos, el sabotaje terrorífico; y otras formas de desestabilización política y social, para justificar una invasión armada. Existe abundante documentación refrendada sobre las políticas de terrorismo en el llamado juego del espionaje del poder y contrapoder. Contra Fidel Castro, el imperio ha probado todo tipo de terrorismo, sin resultados; Fidel morirá en su cama, de viejo. Con respecto al 11 de septiembre, en el Internet existe una biblioteca completa, con multimedia incluida, sobre las atrocidades de ese proyecto imperial. Toda esa información esta sustentada por equilibradas conciencias y probados hombres de ciencia.
Sobre el tema que nos preocupa, Thierry Meyssan, periodista francés, escribió un libro después de fragorosas batallas de investigación, de amenazas de toda índole; inclusive no podrá pisar suelo norteamericano mientras viva. Es el libro en castellano mas documentado. El titulo es: 11 de septiembre del 2001 - “La Terrible Impostura” – Ningún avión se estrello en el Pentágono. Este periodista investigo con ahínco el affaire, que para muchos ansiosos, el caso despedía un olor putrefacto. En los EE.UU. se han organizado grupos ecuménicos y multidisciplinarios de reflexión e investigación sobre este hecho trascendental en la vida de esta nación.
Para sintetizar señalemos los hechos de la terrible impostura, porque los ejes ulteriores son multidimensionales en el tiempo y en el espacio.
  1. Jamás existió ningún avión de pasajeros estrellado en el Pentágono. El efecto de semejante destrucción, fue un misil. No se encontró un pedazo del fuselaje, un motor, un asiento. Nada quedó. Siempre queda algún resto de un avión comercial después de sacarse la madre contra la montaña más agreste; o ser engullido por el mar más profundo. Esto lo confirman las cámaras de seguridad de la gasolinera del sector. Cámaras, registros y otros testimonios que fueron requisados esa misma tarde por agentes del FBI.
  2. Jamás existió ningún avión de pasajeros estrellados en una pradera de Pensilvania; según el Estado Mayor, el secuestro fue abortado por unos pasajeros heroicos (arrechos, en Ecuador) que se enfrentaron a los terroristas. Los mismos agentes del gobierno testimoniaron: fue un rastrojo de una pradera quemada, en la que, unas apacibles vaquitas pastaban, más allá de la hierba chamuscada. Nunca existieron: el avión, los pasajeros heroicos, los terroristas. Si, las vaquitas.
  3. Lo mas complejo y mas grande del auto-atentado fue el conjunto arquitectónico del W.T.C. todos vimos en las pantallas de televisión, como se incrustaron, un avión tras otro en cada torre; y luego su derrumbe en caída libre. Y también vimos como se demolía, 8 horas después otro rascacielos sin que ningún avión lo atravesara. Para que el Apocalipsis sea completo, a las 9:42 del 9-11, la cadena de televisión ABC difunde imágenes humeantes de un posible fuego en un anexo de la casa blanca, el Old Executive Building. Científicos, académicos, profesionales, técnicos y expertos en diferentes áreas del conocimiento y la práctica, de todas las partes del mundo: como especialistas en aerodinámica, combustión, aeronáutica, balística; ingenieros en construcción, estructuras, resistencias de materiales, electrónica, demolición, en fin todas las especialidades necesarias que concurren en una investigación empírica y científica de un crimen cuyo autor permanece en las sombras. Se desconocen los objetivos del golpe hasta ese momento, todo parece incierto; para eso se prestaron a participar exhaustivamente en el esclarecimiento de este crimen. Es de anotar que estos grupos y sus conclusiones fueron perseguidas por todos los medios; además de ignorarlas por la gran prensa. De esa compleja trama se determina lo siguiente:
a) No existieron terroristas ni pasajeros en los aviones estrellados.
b) Los aviones fueron teledirigidos, es decir no tenían piloto.
c) Los aviones fueron adaptados y convertidos en misiles. Un cuchillo caliente penetra en un ladrillo de mantequilla con la misma plasticidad que lo hicieron los aviones-misiles en cada torre.
d) El incendio fue provocado por materiales de potente combustión, superior al combustible de los aviones. (Eso aúpa la teoría de volatilizar un cuerpo humano del cual no queda rastro; hablaremos de esto mas adelante)
e) Un edificio puede resultar seriamente afectado, hasta destruido por el impacto de un avión de la envergadura de los estrellados en las Torres. Pero no demolido.
f) La caída de las torres fue una demolición controlada, llamada implosión; de esas que tanto nos impresiona ocasionalmente la televisión. La demolición controlada es una técnica compleja en la que se conjuga la variedad y calidad de los explosivos, los tiempos, el tipo y materiales de la estructura, altura del edificio, vacíos y llenos del mismo etc. etc. Los edificios no se derrumban hacia ningún lado, se desintegran sobre su propia cimentación. Exactamente lo que presenciamos aquel día en la pantalla de televisión. Existen videos y una serie de detalles en la caída libre, así como testimonios de los bomberos sobre la escala sincronizada de explosiones en los pisos inferiores cuando las torres se iban desvaneciendo sobre si mismas.
g) La Torre 7, otro rascacielos del WTC se desintegró de la misma manera que las Torres Gemelas; ocho horas después, sin que ningún avión lo haya tocado. La torre 7 distaba una cuadra del epicentro. Lo curioso de este edificio es que su inquilino principal era el gobierno federal, especialmente CIA, y otras agencias que escrutan la vida de los ciudadanos, las amenazas posibles, reales y virtuales de dentro y fuera del país.
h) La hora de Apocalipsis, estuvo fríamente calculada, matar tres mil y pico de personas es creíble y hasta perdonable. La pesadilla de la culpa, con un poco de olvido y promoviendo el consumo, -tal como Bush a los pocos días, alentaba a los ciudadanos que salgan con confianza a comprar, esa pasión de consumo propia de ellos, despertada, por su propio presidente,- ese horripilante acto se esfumará de la memoria en poco tiempo. Se calcula que en el conjunto arquitectónico, diariamente, en las horas punta; habían entre 30.000 y 40.000 personas; mas los burócratas de la Torre 7; que también estaba en la mira del complot, la masacre hubiera repercutido en la conciencia de algún cómplice y éste habría enloquecido, y por supuesto hablado. Lo que, indudablemente se desataba el Argamedon.
Saturándose del tema y siguiendo el hilo conductor; es espeluznante la impostura y la falacia. Como, en concierto se agremian las fuerzas más oscuras: prensa, corporaciones jerarcas políticos, halcones guerreritas y otras facciones; para silenciar unos aspectos, deformar y desinformar otros. Llevar adelante, sin oposición interna ni externa sus planes macabros: la guerra terrorista global. Pero, el crimen nunca es perfecto, las ridiculeces esgrimidas por el gobierno lo desenmascaran. Menciono estas, a guisa de muestra: el pasaporte de Mohamed Atta, el terrorista Alfa, fue encontrado intacto en las humeantes ruinas de ese infierno; que fue la demolición de las Torres. Según BBC MUNDO.com; hasta hoy, 5 de abril del 2010, no se han encontrado los restos de 1000 personas desaparecidas; algunos sostienen que la alta temperatura alcanzada por el fuego volatilizó los cuerpos (menos el pasaporte de marras del musulmán); sin embargo los familiares insisten que se inspeccione los vertederos de lo que fueron las Torres en las afueras de New York; aunque muchos desconfían de los resultados. Que el diestro manejo de las aeronaves para dar con el blanco, solo es posible con pilotos experimentados, en aviones de combate; no con aviones comerciales, peor aún, lo podrían hacer aprendices en cursos rápidos de manejo. La estructura arquitectónica del Pentágono y sus instalaciones, son sin duda ninguna, el lugar mas vigilado y protegido de la tierra; con sistemas electrónicos hiperinteligentes, cundido por una muchedumbre de agentes, encubiertos y súper secretos, el único distintivo posible era la cara de gringos; -al fin y al cabo, aquí se diseña militarmente el globo terráqueo y el espacio sideral-; con sistemas de navegación complejos y encriptados. A pesar de todo eso y otras circunstancias sospechosas, que están registradas, no se dan por enterados de un plan diabólico, urdido por fanáticos kamikazes musulmanes, organizados y dirigidos desde una cueva en alguna montaña de Afganistán, por otro lunático, llamado Osama Ben Laden. Esta trama propia de un guión de cine de humor negro, termina siendo una grotesca pedrada a la inteligencia de su propio pueblo, como al resto del mundo.
Por ultimo, para envolver con un espeso velo de secreto y hacerlo universal, el gobierno prohibió retransmitir por televisión las imágenes del impacto, incendio y caída de las Torres, porque se debía guardar respeto a la memoria, y causaba una profunda tristeza por las personas, que en desesperado y vano intento, por ser ellos mismas las que definan su muerte en el vértigo del vacío, antes que morir en el infierno que los abrazaba. Así mismo se ordenó a los órganos de poder público, llámese Congreso, Corte de Justicia y otros, no volver a tratar el tema, porque se ponía en riesgo la seguridad del Estado
EL TERRORISMO GLOBAL
Después del 9-11 todos sabemos los desenlaces iniciados hace nueve años, sin esperanza de verles el fin, de cualquier manera. Primero fue Afganistán en busca del señor Ben Laden, luego Irak tras la cabeza del señor Sadam Hussein. La cabeza de éste terminó rodando por el piso, -literal- fue colgado precisamente de ahí. De su testa. Del señor Ben Laden nadie sabe, nadie lo ha visto, solo nos lo hacen oír por televisión para asustar a los niños y a los idiotas.
El ideólogo del imperio, Donald Rumsfeld, halcón más rapaz de esa bandada que encabezó Bush, ha garrapateado sus principales pensamientos, si se los podría llamar así, de lo que será la lucha del terrorismo imperial contra el terrorista integrista, o contra cualquier grupo o movimiento de liberación política que pretenda levantarse contra lo que ellos denominan libertad y democracia. Aquí esta incluida Colombia con las bases militares recientemente concedidas; (Colombia, donde corres el riesgo de quererte quedar…-según su slogan- no especifican en calidad de que te puedes quedar, hay muchas, y truculentas). Rumsfeld dice: “Esta guerra no será necesariamente del tipo de la que nos ocuparía completamente a analizar objetivos militares y concentrar fuerzas para alcanzarlos. La fuerza militar solo será una de las herramientas que utilizaremos para hacer fracasar a las personas, los grupos y los países que se entreguen al terrorismo”.
”Nuestra reacción puede comportar lanzamiento de misiles de crucero hacia blancos militares en alguna parte del mundo; así mismo podemos lanzarnos en una lucha electrónica para despistar y detener las inversiones que intentan pasar por centros bancarios off-shore. Los trajes de los banqueros y las ropas raídas de los programadores constituirán los uniformes de los conflictos tanto como seguramente lo serán los trajes de camuflaje del desierto”.
“No se trata de una guerra contra una persona, un grupo, una religión o un país. Nuestro adversario es una red mundial de organizaciones terroristas y los Estados que le dan apoyo, que se dedican a privar a los pueblos libres de la facultad de vivir como lo deseen. Así como podemos tomar medidas militares contra los Gobiernos extranjeros que apadrinan el terrorismo, también podemos aliarnos con los pueblos a los que oprimen esos Estados”. Exactamente lo que están haciendo en Libia, pasaran luego, por Siria e Irán
“Esta Guerra será diferente incluso en el vocabulario. Cuando “invadamos un territorio enemigo”, este podría ser su espacio cibernético. Desembarcaremos sin duda menos en las playas de lo que desbarataremos estratagemas. Ya no es cuestión de “estrategia de salida”: se trata de un compromiso sostenido que no conlleva ningún límite temporal. Tampoco tenemos ninguna regla fija sobre el modo de desplegar nuestras tropas; estableceremos mas bien directivas que nos dirán si la fuerza militar es el mejor medio para alcanzar tal o cual objetivo.
“El publico asistirá quizás a algún compromiso militar espectacular que no producirá ninguna victoria aparente, por otra parte vivirá si duda en la ignorancia de otras acciones que lleven a grandes victorias. Las “batallas” serán las que los agentes de aduana que detengan a personas sospechosas libren en nuestra fronteras, y las de diplomáticos que logran obtener ayuda en el extranjero contra el blanqueo de dinero.
“Sin embargo, aunque se trate de un nuevo tipo de guerra, hay algo que no cambia: Norteamérica seguirá siendo indomable. La victoria será la de los norteamericanos, que vivirán su vida día tras día, yendo al trabajo, criando a sus hijos y construyendo sus sueños como lo han hecho siempre, un pueblo grande y libre”.
Es elocuente este discurso; analicemos algunos sintagmas que nos ubiquen perfectamente en el momento y lugar que vivimos; aunque en la Casa Blanca, ahora, anide otra ave, medio halcón, medio cuervo. La clasificación de países que desde su prisma realiza el imperio, le permite el diseño de la guerra y la paz mundial. Existen los Estados Canallas, también llamados ejes del mal: Corea del Norte, Irán, Libia, Somalia y la inefable Cuba; Venezuela esta en la lista de espera. Noam Chomsky confirma a un historiador, que Estados Unidos ha sido el mayor perpetrador del terror estatal preventivo y un sin fin de acciones “canallas” que han causado un enorme daño, siempre en nombre de la democracia, la libertad y la justicia. Hay los Estados Fallidos: muchos países Africanos, Haití es el prototipo; y otros a punto de fallar: Colombia, México y alguna otra republiqueta desperdigada en alguna playa oceánica. Según un experto internacional, en México existen 950 espacios territoriales, donde el Estado no tiene acceso y dominio; sean estos ocupados por cualquier circunstancia: el crimen organizado, drogas, secuestros y otras formas delictivas; grupos armados irregulares etc. Es idéntico al caso Colombiano, donde, el Estado no tiene jurisdicción sobre extensos territorios de su país, ocupados por grupos con la mismas características de México. También existen los Estados Aliados o amigos -un aventurero mochilero de la política Ecuatoriana, con mucha nariz, se declaró “como el mejor aliado de los Estados Unidos”-; estos son los que el imperio busca y desea en el tercer mundo; por que en el primer mundo todas son alianzas de intereses. Además, son Estados ilustrados.
Como colofón de estos elevados pensamientos de Rumsfeld y como el objetivo primordial del imperio es: el mundo puede comer mierda; en Norteamérica nada cambiará, seguirá siendo indomable y nuestros gringuitos vivirán su vida día tras día, yendo al trabajo, criando a sus hijos y construyendo sus sueños como lo han hecho siempre…
COLOMBIA.
Latinoamérica, según los analistas, estaba quedando a la zaga de las atenciones y vigilancias de la Casa Blanca, en estas últimas décadas. La domesticación de los Estados se había fijado en el Medio Oriente, especialmente. Inclusive, países que se deshilachaban en África, como Somalia y otros, no importaban; frente al núcleo central de Asia: Irak y Afganistán, poniendo mucho cuidado que el Pakistán nuclear, no caiga en la horda islámica talibán. En este descuido del imperio, en América Latina ocurren fenómenos políticos que se escapan del control doméstico del Departamento de Estado. Los Países están buscando estructuras orgánicas e instituciones autónomas que empujan un modelo diferente; fundamentalmente soberano y sin tutores. Algunos están alejándose de la orbita imperial, unos por giros ideológicos, otros por que han comprendido en la diversificación de sus relaciones multilaterales. Los Estados Unidos ya no son más, la Alianza para el Progreso, ni el Plan Marshall; incluso es la nación más endeuda que todos los países juntos. Claro que nada de esto es óbice, para que otros satélites también se escapen de la elíptica gravitacional del imperio.
Colombia, país aliado y amigo de los Estados Unidos; es el laboratorio de las nuevas recetas imperiales en América Latina. El modelo de desarrollo neoliberal con todos los rigores del mercado corporativo global; el combate enmascarado al narcotráfico, ocultando los inmensos beneficios económicos que aquello produce y otros beneficios que el neoliberalismo le otorga: el TLC, por ejemplo. Desde el punto de vista militar es una cabeza de playa para el Caribe y Sudamérica, con la justificación del combate al narco-terrorismo encarnado en las FARC, aplicando además todas las experiencias militares en Asia menor. El afán del gobierno colombiano y norteamericano, es que todas las naciones del mundo, incluido nuestro paisito, acepten y declaren a las FARC y al ELN, grupos terroristas. Eso allanaría el camino de la vergüenza y la ilegalidad, cuando deban usar todo su poderío militar, para una vez más, en nombre de la libertad, la justicia y la democracia calcinen la flora y la fauna de las selvas colombianas, incluidos los terroristas. Ciertos Países vecinos y otros pocos del mundo, no se someten a estos dictados y se convierten en barreras para la intervención desembozada. Es de resaltar, sin embargo, desde que Estados Unidos ha intervenido con toda su parafernalia militar y de inteligencia con el plan Colombia, la producción y comercialización de la droga ha aumentado copiosamente y el crimen organizado se ha fortalecido. Igual fenómeno ocurre en Afganistán; desde que los Estados Unidos invadieron ese país, la producción de opio se ha multiplicado por cien.
Las preguntas afloran inmediatamente, para entender cuan justas, razonables, humanas, políticas y morales tienen de aplicación las recetas que el imperio, a través de Rumsfeld, tiene preparado para América y el mundo: ¿Cuantos años tiene asentada la violencia en Colombia? ¿Cuantos años tienen, los Estados Unidos, tropas en Irak y Afganistán?; ¿Con cuantos soldados empezaron y cuantos tienen hoy? ¿Cuanto de lo que buscaba el imperio en esos países ha encontrado? ¿Quién ha otorgado impunidad para invadir otros Estados? ¿Podrán construir democracias a su imagen y semejanza en los países invadidos? ¿Podrán derrotar militarmente la violencia en Colombia? ¿Qué experiencia tiene el pentágono en el combate exitoso a las drogas?
Todas estas preguntas están respondidas en el contexto de este análisis; las que entrañen alguna duda, basta revisar la historia. Estas reflexiones han sido tratadas permanentemente por múltiples pensadores y para múltiples objetivos. Lo importante es, desde estas paginas, para la cabal comprensión del destino final de nuestros pueblos que la lucha recién comienza; y que los imperios en la posmodernidad envejecen pronto, por supuesto mueren junto con sus dioses. Mañana nacerá otro, ya lo vislumbramos, traerá también nuevos dioses. Ese es el destino irreductible de la vida y la humanidad. La dialéctica de la sociedad, como decía Marx.
Este texto fue escrito, en Marzo 2010 y corregido en el 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

REALIDADES CANALLAS

Arq. Vicente Vargas Ludeña
No es la conciencia del ser lo que determina su existencia, es el ser social el que determina su conciencia. Es este axioma de la dialéctica, que ha permitido desbancar el ideal platónico, reconstruido y recosido por las religiones monoteístas: judaísmo, islamismo y cristianismo. Asignándole al humano la dignidad y soberanía necesaria para armar su realidad existencial.
Sin embargo, la construcción plena de la conciencia social, no es un camino sencillo de recorrer en el complejo tejido de cualquier sociedad. La realidad se presenta a los individuos de múltiples formas y circunstancias. La religión, por ejemplo, es una concepción ingenua y falsa del mundo. En el proceso cognoscitivo de la realidad que rodea al ser, está la noción, como la unidad más simple y sencilla en la escala de la interpretación y comprensión del mundo. La idea elemental de ese microcosmos se convierte en ideología, la misma que, luego, pasa a ocupar un puesto privilegiado en la conciencia individual y social; convirtiéndose en la norma interpretativa de la realidad.
La sociedad en su conjunto, no discrimina entre conciencia social e ideología dominante, con facilidad; ese fenómeno es objeto de largos y complejos procesos de aprendizaje. Son las estructuras del poder, las que se encargan de construir, desde el sistema dominante, los aparatos ideológicos, que deberán ser reproducidos y reconstituidos históricamente. La cosecha del arroz, su comercialización y consumo, no es posible, si no se repite el ciclo reproductivo: el suelo, la semilla el agua, la cosecha… y demás pasos a la reproducción infinita; caso contrario esa gramínea se extinguiría. Los aparatos ideológicos del sistema, son los muros de contención de las masas, y nutrientes, a la vez, que alimentan al sistema político, económico y social. Es decir al poder total. Los aparatos ideológicos del sistema son múltiples, en cualquier sociedad. En el pasado eran disímiles, en la globalización se uniformizan por las nuevas tecnologías de la comunicación y la información. El consumismo, como modelo ideológico global, por ejemplo.
En el capitalismo, todos los aparatos ideológicos funcionan al unísono, en concierto. Adquieren cierta autonomía por su diferenciación funcional en el contexto de la sociedad, pero todos apuntan a fortalecer y reproducir el sistema. El mercantilismo, forma económica que convierte la mercancía en fetiche, erige al consumo en una estructura ideológica. El misterio y miedo abrasador de la muerte, y el negro infinito del más allá, consagra la aventura mítica de los dioses en ideología a la religión. La mujer en la sociedad, en el pasado y presente, ha jugado y juega el papel que los procesos en el seno de las formas de producción le asignaron desde la niñez; la prepararon para madre y esposa, con las muñecas y los juguetes domésticos, y por supuesto con una buena dosis de coquetería; mas tarde la convierte modelo y símbolo sexual. Así, podríamos ir encontrando, como la realidad de un mundo aparente se va convirtiendo en ideología. Estructura inmaterial indispensable, para que funcione el sistema dominante, la sociedad y los individuos.
Existen marcadamente dos realidades en el mundo perceptual de los ciudadanos; son como en la dinámica de fuerzas: dos potencias de diferentes magnitudes, dan como resultado una tercera. La realidad, que el sistema a través de sus aparatos ideológicos –religión y medios entre los mas descollantes y eficaces para lograr la alineación necesaria- nos somete, lleva en sus entrañas, diversidad de realidades; desde el realismo mágico garciamarquiano propiedad de nuestras impías realidades latinoamericanas; pasando por el surrealismo, en el cual, el inconsciente es la región del intelecto donde el ser humano no objetiva la realidad sino que forma un todo con ella; realidad, que mas que ello: es un sueño. Hasta el hiperrealismo descarnado y amarillista, con crónicas e imágenes que ofenden a la más insensible de las conciencias; páginas y pantallas amarillas, llenas de sangre y semen. La religión nos embauca y atrapa en el miedo con el Apocalipsis bíblico, y la maldita prensa nos narra y dibuja una País en el que no vivimos, porque niega toda realidad esperanzadora, traza una sociedad que se consume y desgarra en nuestra presencia. Nada, ni nadie acierta, tampoco comprende el camino que hemos elegido, peor, a soñar una Patria para todos. Según los aparatos ideológicos del sistema que nos abruman, estamos desfilando como corderos por las rejillas de las alcantarillas rumbo al inframundo de los excrementos. Mundo del que somos muy merecedores, por aceptar, sin sus mediaciones, el destino que nos otorga el nuevo destino político. Abrir las páginas de los periódicos, ver la televisión, o acercarse a otros medios, el ciudadano se encuentra que el supremo hacedor, se marchó de vacaciones, o este coto, no es de su pertenencia, porque el caos se apoderó de esta Patria desolada. A esto debe sumarse la fuerza demoledora de los grandes medios globales: la creación y combate de una enemigo que lo intentan compartir con todo el planeta: el terrorismo. Monstruo mítico contra quien se debe luchar sin discriminación, el lucifer que reemplazó al comunismo del siglo pasado.
Así mismo, hay, la cotidiana realidad de los seres que bregan sin cesar en la lucha de sus existencias, que lleva y trae, angustias, desdichas, alegrías, horizontes plenos para el encuentro con la felicidad. Es la vida real, verdadera, que se desarrolla ajena al mundo de infamia que narran o dibujan los poderes fácticos. Pero, tampoco esa vida objetiva y real, es la que podemos y debemos escribirla, porque no quedará registrada en la historia.
Existe una tercera realidad, que es el resultado de la ficción tramposa creada por los aparatos ideológicos del sistema y la vida rutinaria de los ciudadanos, diseñada por los grandes y sagrados poderes, y es la que se grabará en la memoria colectiva. Como dice, Vargas Llosa: “la verdad de las mentiras”, concepto válido en literatura, pero aplicable al mundo mediático. Verdades que jamás se conocerán, verdades trucadas y truncadas, mediatizadas, orientadas al beneficio de los grandes intereses, principalmente económicos. Finalmente, estamos condenados a consumir realidades canallas, con las que será imposible construir una sociedad con justicia, equitativa, propositiva y moral.
El último episodio en la agresión imperial a Libia, nos demuestra fehacientemente, el realismo que debemos consumir y aceptarlo, como hechos consumados. Los aparatos ideológicos deben aportar con sus recursos técnicos, estéticos, teatratales en la representación de lo que esta sucediendo, y luego de lo que vendrá. En un plató de televisión se monta el decorado, simulando la estructura militar del enemigo que deberá ser tomada por asalto en la batalla; así mismo se busca actores y extras para dramatizar la perversidad del enemigo e infundir el odio necesario en el receptor, para justificar la invasión. El imperio, a través de la OTAN, vendió la realidad más canalla que se pueda oír, la defensa de los rebeldes de las tropas de Gadafi. Mientras garrapateo estas líneas, la nueva sede del imperio: París, y su nuevo Emperador, Sarkozy, está trazando nuevas líneas geoestrategicas militares en el globo. Siria e Irán serán los nuevos objetivos de la agresión, lo cual indica el inicio de una gran conflagración mundial, con su consecuente reparto del planeta. En tiempos no muy lejanos, los colegios de educación media, deberán aprender una nueva geografía física y política. Si en el pasado, era incomprensible la actitud demencial de Hítler, ahora, nos será más fácil comprenderlo.
Apostillas. Los apologistas, sustentadores y padrinos de los aparatos ideológicos y represivos del sistema, que han delinquido en el Ecuador se han refugiado en los santuarios de Centro y Norte América; han huido de la forma más vergonzosa y cobarde. Todos infundieron pavor y marketizaron sus imágenes como paradigmas de prohombres, cuando se los veía actuar aquí: valientes, inteligentes, honrados impolutos, llenos de verdades… pero silenciosamente fugaban, cuando se encontraban frente a su inminente captura, condenados por sus delitos. En eso deben aprender de Fujimori, actuó como un samurai; voluntariamente desde sus ancestros japoneses, regresó al Perú, y se entregó a la justicia ¡¿Será un problema de raza?!...

viernes, 5 de agosto de 2011

LA PALABRA, TAMBIÉN ES UN MISIL

Arq. Vicente Vargas Ludeña.                                                                                                                
En la lucha, la palabra es un arma que dispara, con los explosivos del ingenio, aliento en el fragor de la batalla. La palabra es la síntesis de los ideales supremos del ser, solo por ella somos humanos. Por los ideales transformados en palabra y guardadas en la memoria colectiva, se es capaz de morir en la búsqueda de su pleno significado. Las palabras, movilizan y trastocan, revolucionan las estructuras de cualquier sociedad; la palabra trasformada en pregunta, horada muros macizos de aislamiento y segregación, rompe el embrujo de la pasividad frente a la opresión.
La estructura sintáctico-semántica de la frase pincelada en una pared o cartel, ingeniosamente creada y combativamente desafiante, es una saeta hiriente que viaja en el espacio y deja enormes cargas de connotaciones que estimulan a unos en la lucha, inquietan a muchos e incorpora al combate a algunos.
El movimiento estudiantil de Mayo del 68 en Francia, especialmente en Paris, tuvo tal fuerza combativa, y tanta riqueza semántica con la palabra, que no solo el Gobierno de Gaulle se vino abajo, si no que, el sistema mismo crujió a los pies de la France. En ese entonces, no existía el internet ni la telefonía móvil, sin embargo, las convocatorias a las movilizaciones en las calles y plazas de Paris, era total. El caos y la violencia reinaron, hasta la capitulación.
Las crisis del capitalismo: sistémicas, ubicuas, e indiscriminadas étnica y geográficamente, ahora, se han estacionado en Europa, y especialmente en España, con una característica forma de protesta de la juventud, como las acampadas del 15M, esta vez, son los Indignados. Existe una diferencia entre Mayo del 68 y los Indignados de La Puerta del Sol de Madrid; los primeros agresivos y belicosos, no por eso menos ingeniosos y creativos en las protestas; los segundos, pacientes, reflexivos pero también muy comprometidos con los objetivos de la lucha, se han propuesto ocupar el espacio publico pacíficamente. En Paris los jóvenes, reclamaban: ¡Viva la Comunicación! ¡Abajo la telecomunicación!” porque no existían las urdimbres de la telecomunicación actual: las redes sociales especialmente. Los Indignados, ahora, en tiempo real difunden sus sueños, cuestionan al sistema, a las Instituciones y a los Políticos. Pero, ambos movimientos de protesta, adolecen del mismo síndrome: carecen de una vanguardia revolucionaria, claros objetivos ideológicos, un plan de acción de corto y mediano plazo, alianzas estratégicas y reales deseos de toma del poder. El sistema y sus beneficiarios: la gran oligarquía y la plutocracia, no cederán sus canonjías en los tabernáculos de las iglesias arrodillados comiendo hostias, lo harán, solo cuando vean, que la multitud está dispuesta, también, a manchar con su sangre los adoquines de la calles.
He acopiado un buen número de frases y consignas de los movimientos insurreccionales más importantes en Europa en los últimos años. En el Ecuador vamos a necesitar estas escuelas de pensamiento y lucha, porque vienen tiempos de duras batallas; las oligarquías locales no están muertas. Reitero, estos actosj han sido, ahora también los son con los Indignados, denostados por las izquierdas que desean ir más allá, a la revolución; por las burguesías, llamándolos gamberros a los jóvenes; y por los intelectuales, como una expresión estética, mas bien, romántica, que permite solamente poner en juego el complejo mundo de la lógica, la ética y el arte.
LOS INDIGNADOS EN ESPAÑA
“Tu 'Botín', mi crisis"
"Democracia ¿dónde estás?"
"Respeto"
"Esta crisis no la pagamos"
"Detrás de un corrupto hay seis tertulianos"
"Zapatero, lacayo de los banqueros"
"No seas violento"
"Contra la privatización de los servicios públicos"
"Tejiendo barrios, cambiando el presente"
"Manos arriba esto es un contrato"
"La patronal nos quiere esclavizar"
"¿Izquierda o derecha? Este país está envejecido. Busquemos una alternativa"
"Un banquero se balanceaba sobre la burbuja inmobiliaria..."
"Se vende: Estado del Bienestar"
"El pueblo unido jamás será vencido"
"No nos mires, únete".
"No hay pan para tanto chorizo" (chorizo=ladrón)
"Pienso, luego me indigno"
“¡La banca siempre gana y no me da la gana!”
“PSOE y PP, la misma mierda es”
“Alternancia no es igual a democracia”
“No son rescates, son chantajes”
“Rebelde si casa”
“Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”
“No somos antisistema, el sistema es antinosotros”
“No somos mercancías en manos de políticos y banqueros “
“Tu futuro es ahora”
“Unidos por el sentido común”
“Dinero no falta, nos sobran ladrones”
“No es una crisis, es el sistema”
“De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste"
“Pueblo manso, buen esclavo”
“No nos mires, únete”
“Sin pan no habrá paz”
“Nuestros sueños no caben en sus urnas”
“El miedo es la única frontera, traspasémosla”
“De la revolución del placer, al placer de la revolución”
“Me sobra mes me falta sueldo”
“¡364 días reflexionando, hoy descanso!”
“Ni cara A, ni cara B, cambiemos el disco”
“No votes, twittea”
Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana y del Universo no estoy seguro. (A. Einstein)
“si votas igual, te jodes igual”
MAYO 68 FRANCIA
"¡Viva la comunicación! ¡Abajo la telecomunicación!"
"Dios: sospecho que eres un intelectual de izquierda"

"Las paredes tienen orejas. Vuestras orejas tienen paredes"

"La barricada cierra la calle pero abre el camino"

¡¡¡ Te amo !!! ¡Oh, díganlo con adoquines"

"Es necesario explorar sistemáticamente el azar"

"La acción no debe ser una reacción sino una creación"

"Somos todos judíos alemanes"

"Camaradas: proscribamos los aplausos, el espectáculo está en todas partes"

"El que habla del amor destruye el amor"

"Es necesario llevar en sí mismo un caos para poner en el mundo una estrella danzante” (Nietzche)

"Tomemos en serio la revolución, pero no nos tomemos en serio a nosotros mismos"

"Viole su alma mater"

"Cuando la asamblea nacional se convierte en un teatro burgués, todos los teatros burgueses deben convertirse en asambleas nacionales"

"No es el hombre, es el mundo el que se ha vuelto anormal” (Artaud)

"Todo el poder a los consejos obreros (un rabioso)”

Todo el poder a los consejos rabiosos (un obrero)"
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"No es una revolución, majestad, es una mutación"

"El patriotismo es un egoísmo en masa"

"El acto instituye la conciencia"

"La burguesía no tiene más placer que el de degradarlos todos"

"La imaginación no es un don, sino el objeto de conquista por excelencia” (Breton)

"Pensar juntos, no. Empujar juntos, sí."

"Nuestra esperanza sólo puede venir de los sin esperanza."

"Los que tienen miedo estarán con nosotros si nos mantenemos firmes."
"Gracias a los exámenes y a los profesores el arribismo comienza a los seis años."

"Decreto el estado de felicidad permanente."

"Graciosos señores de la política: ocultáis detrás de vuestras miradas vidriosas un mundo en vías de destrucción. Gritad, gritad; nunca se sabrá lo suficiente que habéis sido castrados."

"Prohibido prohibir. La libertad comienza por una prohibición."

"Un solo week-end no revolucionario es infinitamente más sangriento que un mes de revolución permanente."

"Cambiar la vida. Transformar la sociedad."

"Heráclito retorna. Abajo Parménides. Socialismo y libertad."

"Contempla tu trabajo: la nada y la tortura forman parte de él."

"¡Franceses, un esfuerzo más! (Marqués de Sade)"

"¡¡Roben!!" (En paredes de los Bancos)
"La emancipación del hombre será total o no será."
"La novedad es revolucionaria, la verdad también."

"Queremos las estructuras al servicio del hombre y no al hombre al servicio de las
estructuras. Queremos tener el placer de vivir y nunca más el mal de vivir."
"El arte ha muerto. Liberemos nuestra vida cotidiana."

"¡La pasión de la destrucción! Es una alegría creadora. (Bakunin)"

"La libertad es la conciencia de la necesidad" [No lo atribuyen, pero que yo recuerde eso
es de Hegel]
"¡Abajo el orientalismo neo-exótico!"

"No me liberen, yo basto para eso."

"Escuela de la calle."

"Un policía duerme en cada uno de nosotros, es necesario matarlo."

"La vida está más allá."

"Mis deseos son la realidad."

"Todo es DADA."

"Abraza a tu amor sin dejar tu fusil."

"Las jóvenes rojas
cada vez más hermosas."
"Y sin embargo todo el mundo quiere respirar y nadie puede respirar; y muchos dicen
'respiraremos más tarde'. Y la mayor parte no mueren porque ya están muertos".
"La revuelta y solamente la revuelta es creadora de la luz, y esta luz no puede tomar sino
tres caminos: la poesía, la libertad y el amor. (Breton)"
"La imaginación toma el poder."

"En los exámenes, responda con preguntas."

"Aprende a cantar la internacional."
"No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos."

"La acción permite superar las divisiones y encontrar soluciones. La acción está en la
calle."
"Para poder discutir la sociedad en que se vive, es necesario antes ser capaz de discutirse a sí mismo."

"¡Viva la comuna!"

"El levantamiento de los adoquines de las calles constituye la aurora de la destrucción del
urbanismo."
"Acumulen rabia."

"No hay pensamiento revolucionario. Hay actos revolucionarios."

"Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar."

"Desabrochen el cerebro tan a menudo como la bragueta."

"Hay método en su locura. (Hamlet)"

"Lo sagrado: ahí está el enemigo."

"Yo jodo a la sociedad, pero ella me lo devuelve bien."

"Digo no a la revolución con corbata."

"Yo me propongo agitar e inquietar a las gentes. No vendo el pan, sino la levadura.
(Unamuno)"
"Abajo el realismo socialista. Viva el surrealismo."

"La voluntad general contra la voluntad del general."

"Exagerar, esa es el arma."

"Mutación lava más blanco que Revolución o Reformas."

"Cuanto más hago el amor, más ganas tengo de hacer la revolución.

Cuanto más hago la revolución, más ganas tengo de hacer el amor."

"La poesía está en la calle."
"No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre se compensa por la garantía de morir de aburrimiento."
No se encarnicen tanto con los edificios, nuestro objetivo son las stituciones."

"Si lo que ven no es extraño, la visión es falsa."

"La belleza será convulsiva o no será. (Breton)"

"La sociedad es una flor carnívora."

"Empleó tres semanas para anunciar en cinco minutos que iba a emprender en un mes lo
que no pudo hacer en diez años."
"Dejemos el miedo al rojo para los animales con cuernos."

"Proletario es aquel que no tiene ningún poder sobre el empleo de su vida y que lo sabe."

"Un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre."

"Sean realistas: pidan lo imposible"
FIN